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Elegía #1.


Como dice Enrique Vila-Matas “ser escritor es convertirse en un extraño, en un extranjero”. De igual modo, el fotógrafo que se propone narrar una historia, crear contenidos a través de imágenes, debe convertirse en un extranjero frente a la integridad de lo real, convertirse en una interrogación permanente en el seno de la realidad y retorcer y sacudir las redes de la sintaxis y la semántica para expresar aquello que difícilmente se presenta a la vista de manera tabular, inmediata; retranscribir o restituir por medio del discurso, y a través de su propia retórica, la vida secreta y huidiza que está detrás de lo que se ve, detrás de esa unidad ilusoria de la realidad.
Sobre la narratividad (escrito en el 2009)

Y todo lo que existe en esta hora
de absoluto fulgor
se abrasa, arde
contigo, cuerpo,
en la incendiada boca de la noche.

XXXVI, J. A. Valente.
"La noche: su sola luz vertiginosa que estalla en sombras. Suena bajo las aguas ciegas como latido o germen un vuelo inmemorial de pájaros solares." Pájaros, J.A. Valente.
"La noche es un trayecto de largo recorrido y el bar un tibio espacio de sombras transitables y luces policromas. El último cliente se ha exiliado en un rumor de lluvia" Extracto de El último cliente, José Luis Morante.

¿Es algo más que el día lo que muere esta tarde?
El viento
¿qué se lleva,
qué aromas arrebata?
Desatadas de golpe, las hojas de los árboles
ciegas van por el cielo.
Pájaros altos cruzan, se adelantan
a la luz que los guía.
Sombría claridad
será ya en otra parte
-por un instante sólo-
madrugada.

Con banderas de humo alguien me advierte:

-Míralo todo bien;
eso que pasa
no volverá jamás
y es ya igual que si nunca hubiese sido

efímera materia de tu vida.


Ángel González, Hoy.

"Nunca es el simulacro el que oculta la verdad; es la verdad la que oculta que no hay ninguna verdad. El simulacro es verdadero".
(Eclesiastés, Antiguo Testamento)


Tu súbita presencia.

Toda tu luz irrumpe duradera, dura
como la piedra.
Vienes
tan inmóvil, tan adentro de ti.
Lo hondo.
En tu sola existencia,
tu sola luz, estás
ardiendo para siempre.


J.A. Valente, Presencia.

Lisboa, mayo 2011.