Y todo lo que existe en esta hora
de absoluto fulgor
se abrasa, arde
contigo, cuerpo,
en la incendiada boca de la noche.

XXXVI, J. A. Valente.

3 comentarios:

eugenio vega dijo...

Magnífica y evocadora fotografía, inquietante...hay fotos que tocan más profundamente, sabemos porqué?

Roberto dijo...

estoy de acuerdo en lo inquietante de la foto, creo que -entre otras cosas- tiene algo que ver el ajedrezado suelo y esos cables de la luz sin bombilla... muy apropiados esos versos...

Cristo dijo...

muchas gracias compañeros por vuestras amables apreciaciones, un placer, como siempre...
respondiendo a vuestros comentarios, supongo que hay imágenes -y hablo en general, no de mi foto- que encuentran un eco o un latido en nosotros y nos hacen partícipes de ella, nos evocan experiencias propias o nos remiten a sensaciones ya vividas... es la magia de la Fotografía